Nuestro proyecto
de un Centro Educativo Cristiano, con énfasis en inglés
e Informática nace de la profunda necesidad que tiene nuestra
región de formar hombres y mujeres capaces de enfrentar los
retos modernos, a través de una sólida educación
integral que involucra el desarrollo de su alma, cuerpo y espíritu,
orientado por las Sagradas Escrituras.
Creemos firmemente
que todos nuestros niños, sin importar su clase social o
status económico, raza o credo, merecen una oportunidad de
ser valorados y amados, de sentirse importantes y de descubrir a
un Dios de amor que puede darles la motivación y la sabiduría
que necesitan para vivir una vida plena. Por esta razón,
tomamos el reto de ofrecer esta nueva alternativa que enfatiza el
desarrollo espiritual y moral de nuestros jóvenes en Puerto
Armuelles.
Se
abre una puerta de esperanza…
En 1998 se intensifican
las oraciones para que Dios nos provea de los recursos clave para
iniciar y hacer realidad este ambicioso sueño. Nuestra pastora
Elsie de Grajales (nuestra capellán) en unión con
nuestra actual directora, Virginia Estribí de Miralles, se
entrevistaron con el Hno. Maximiliano López, Director del
Concilio Nacional de las Escuelas El Buen Pastor, ese año.
Después de escuchar la propuesta, acogió con gran
entusiasmo la idea y les alentó a unir su proyecto a las
ya establecidas escuelas El Buen Pastor en Panamá. Esto ayudó
a que el proceso de iniciar una escuela fuera más ágil
y expedito. Sin embargo, como todo proyecto de Dios, enfrentamos
fuerte oposición y costó muchas lágrimas, súplicas,
y ayunos en la presencia de Dios. Por fin, gracias a la buena voluntad
de muchos siervos del Señor que vieron el reto y nos apoyaron,
en Abril de 1999 se invitó a las autoridades de nuestro distrito
para que participaran de la Inauguración Oficial. Ese día
se iniciaron las clases en salones prestados por el IBAD, en el
Templo Manantial, con cinco felices niñas: Betzaida, Lyannn
Rachell, Reina Elizabeth, Aurora e Isolda Sofía…En
pocos días el número aumentó a 13 niños.
Para el 2006 contabamos ya con una matricula de 50 niños.
Estamos
creciendo…
Crecer en números
es bueno, pero nuestro objetivo principal es que los niños
que Dios traiga a nuestras aulas sean transformados, que crezcan
interiormente y sean renovados por el Espíritu Santo de Dios.
Estos niños a su vez se convierten en semillas de bien para
una sociedad que tanto lo necesita.
En el año 2002, nos trasladamos al mismo centro de la ciudad
de Puerto Armuelles en la planta alta de un local restaurado por
el Centro de Restauración El-Shaddai. Donde una vez hubo
una pensión de mal vivir, hoy existe una escuela que brilla
con luz propia. Los milagros se han desplegado ante nuestros ojos.
Los cambios ya son palpables y nos sentimos muy emocionados al ver
lo que Dios hará en el futuro de cada niño, maestro
y joven que forma parte de nuestra escuela.
|